FACULTADES DE LA CONVENCIÓN CONSTITUYENTE

por Cátedra

(Por Ramón Torres Molina): 1-Las alteraciones Institucionales vividas en el país colocan a la Convención Constituyente en el ejercicio de un poder constituyente abierto complementarlo del poder constituyente ejercido por las Convenciones Constituyentes que se reunieron con anterioridad, que no puede estar limitado en cuento a tratamiento de tremas, por la ley que declaró la necesidad de la reforma.

Las alteraciones institucionales fueron las siguientes:

a) La derogación por decreto de la Constitución de 1949 (decreto del 27 de abril de 1956.

b) La convocatoria a una Convención Constituyente para la reforma de la Constitución efectuada por un gobierno de facto (1957).

c) La falta de representatividad de la Convención Constituyente qué reformó la Constitución en 1957 que se manifestó en la proscripción del peronismo, el triunfo del voto en blanco en las elecciones para elegir convencionales constituyentes y el retiro de la Convención del bloque mayoritario de constituyentes.

Por todo ello no nos encontramos en presencia del ejercicio de un poder constituyente derivado que haya respetado los procedimientos establecidos por la constitución originarla para su reforma sino que el poder constituyente originario se mantiene abierto para subsanar la ilegitimidad que proviene de la modificación del texto constitucional sin que se cumplieran con los procedimientos establecidos para su reforma.

Por tales razones, un texto constitucional cuya legitimidad para él conjunto de la sociedad no puede discutirse debe partir del ejercicio pleno del poder constituyente por parte de la Convención Constituyente de 1994.

2-E1 Congreso de la Nación, en ninguna circunstancia puede establecer la forma en que una Convención Constituyente debatirá y votará los temas en discusión.

Cuando se ejerce el poder constituyente derivado (que no es el caso actual en el que se ejerce un poder constituyente abierto) la doctrina admite que el Congrego puede fijar los puntos objeto de la reforma, pero ello no implica que el Congrego fije a la Convención Constituyente la forma en que se debe efectuar le votación de los temas en debate.

Tampoco le puede fijar un contenido que debe aceptarse o no.

Cuando la ley 24.309 que convoca a la Convención Constituyente establece que los puntos del núcleo de coincidencias básicas del Pacto de Olivos se votará en conjunto, por si o por no, el Congreso de la Nación asume facultades que no tiene, porque son facultades propias de la Convención Constituyente.
Aun cuando se acepte 1a existencia de facultades pre constituyente en el Congreso de la Nación, esas facultades no se extienden a la posibilidad de limitar a la Convención sobre la forma en que ha de votar los temas en debate. Tampoco en cuanto al contenido que debe ser discutido por la Convención que no puede estar condicionado por un voto positivo o negativo con relación a un texto ya dado. Nada de ello está autorizado por la Constitución.

La pretensión del Congreso significa avasallar las facultades propias e irrenunciables de la Convención Constituyente.

3- La falta de sistemática de la ley N° 24.309 al establecer los puntos que pueden reformarse hace que, necesariamente, por la propia coherencia que debe tener el texto de la Constitución, la Convención Constituyente deba modificar artículos que no están expresamente contemplados en la 1ey de declaración de necesidad de reforma.

Por ejemplo, el núcleo de coincidencias básicas habla de la “comisión bicameral” y del “gabinete do ministros” que no existen en el texto constitucional vigente, ni se prevé su incorporación en la reforma propuesta. Si la Convención Constituyente aprueba el punto G-a del núcleo de coincidencias básicas que habla de la “comisión bicameral” debe también crear esa comisión y reglamentar su funcionamiento. Lo mismo debería hacer con el “gabinete de ministros”.

Igual sucede con el tema habilitado referido a la jerarquía de los tratados internacionales.
La ley N° 24.309 prevé que la jerarquía de los tratados se podrá determinar por el agregado de un inciso al artículo 67 de la Constitución, que se refiere a las facultades del Congreso.

La jerarquía do los tratados, de acuerdo con una buena técnica constitucional, debería determinarse por uno o más artículos específicos que se incorporen a1 texto constitucional. Si se lo hace mediante un agregado al artículo 67 se estaría rompiendo con la sistemática de este artículo.

4- En consecuencia, por razones históricas, políticas y jurídicas, corresponde que la Convención Constituyente asuma plenamente el poder constituyente que ha quedado abierto por las alteraciones institucionales que ha vivido el país, sin las limitaciones que pretende imponerle la ley que ha declarado la necesidad de la reforma. De lo contrario, además de dejar subsistente actos que han significado el ejercicio Ilegítimo del pode constituyente por gobiernos de facto que se impusieron por la fuerza, sin que existiera la libre decisión del pueblo, se estará aprobando un texto constitucional incoherente, sin la debida sistematicidad que tendría que tener una Constitución libremente discutida por el pueblo y por la Convención Constituyente.

(Publicado en Encuentro Nº 8, Buenos Aires, junio de 1994)

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