MARX Y MAX WEBER

por Cátedra

Por Ramón Torres Molina: Marx no alcanzó a elaborar una teoría sistemática que estableciese los diferentes niveles de sus investigaciones y como se relacionaban uno con otro. Escribió sus obras en distintas épocas, con objetivos diversos y los autores marxistas que posteriormente estudiaron sus obras adoptaron distintos criterios en cuanto al valor que debe dársele a las llamadas obras de juventud. Para Lefebvre, a quien siguió y difundió en nuestro país Silvio Frondizi, las obras de juventud constituían la teoría general (el materialismo dialéctico) que posteriormente fue aplicada al estudio de la realidad concreta (el materialismo histórico). Destacaban de esos escritos de juventud la teoría de la alienación. De estas interpretaciones surge lo que ha llamado el humanismo marxista.

En oposición a esa posición, la concepción ortodoxa más sistematizada sería la de Althusser quien nos dice que las ideas de Marx, como la de todo pensador, evolucionan a medida que desarrolla sus investigaciones y que sus obras de juventud expresan un pensamiento en formación, no desprendido de las ideas hegelianas, que posteriormente es modificado, principalmente en El Capital, en el cual se encuentran implícitos los elementos de la teoría general que modifican los postulados teóricos de sus obras de juventud, principalmente en lo referente a la teoría de la alienación.

Los estudios de la teoría política que desde afuera del marxismo tratan de interpretar la obra de Marx incurren en una confusión permanente, sin distinguir los distintos niveles del análisis de Marx, ni la metodología que utiliza en sus investigaciones, contribuyendo para que ello fuese así, las deformaciones que han efectuado interpretes del marxismo, que en sus expresiones políticas ha simplificado la riqueza teórica de la obra de Marx, dándole a esta una interpretación unilateralmente economicista.

Dejando de lado las falsas interpretaciones de la teoría marxista hecha por autores que no han comprendido sus postulados metodológicos y tratando de sistematizar las direcciones teóricas dc la obra de Marx, podríamos distinguir las siguientes:

a)                          Existe una teoría general que es el materialismo dialéctico, que tradicionalmente se consideró como filosofía y que para Marx es fundamentalmente teoría del conocimiento (“el ser social determina la conciencia”).

b)                         Se desprende una teoría de la historia, el materialismo histórico, que permite abordar en forma científica el contenido de lo social, para lo cual se elaboran las teorías sobre modo de producción y formación social.

En El Capital, Marx desarrolla su teoría general sobre el modo de producción capitalista. Del conjunto de su obra y fundamentalmente de El Capital surgen los elementos teóricos para el estudio de los restantes modos de producción.

Marx sintetizó el contenido de sus investigaciones en el Prologo a la Contribución  a la Crítica de la Economía Política cuando escribió:

“…El resultado general a que llegué y que, una vez obtenido, sirvió de hilo conductor a mis estudios, puede resumirse así: en la producción social de su existencia, los hombres contraen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción que corresponden a una determinada fase de desarrollo a sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forman la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se eleva un edificio jurídico y político y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material determina el proceso de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia. Al llegar a una determinada fase de desarrollo, las fuerzas productivas materiales de la sociedad chocan con las relaciones de producción existentes, o, lo que no es mas la expresión jurídica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de los cuales se han desenvuelto hasta allí.

“De forma de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones se convierten en trabas suyas. Se abre así una época de revolución social. Al cambiar la base económica, se revoluciona, más o menos rápidamente, todo el inmenso edificio erigido sobre ella”.

(Karl Marx, Introducción General a la Crítica de la Economica Política, 1957, Pasado y Presente, Córdoba 1971 p.33)

En su teoría sobre los modos de producción Marx distingue los siguientes elementos:

a)                          Fuerzas productivas constituidas por el hombre y la naturaleza. De la acción del hombre sobre la naturaleza y a través dc los medios de producción, esas fuerzas productivas se desarrollan y dan lugar a  determinadas relaciones de  producción. Algunos autores a estas fuerzas productivas las llaman infraestructura.

b)                         Relaciones de producción: que es la forma en que entran en relación las diferentes clases sociales, según estén en posesión o no de los medios de producción. Estas relaciones de producción determinan el modo de producción.

                                 Las relaciones de producción constituyen la estructura.

c)                          En todo modo de producción existe una superestructura jurídico-política. (El término superestructura es el utilizado por las traducciones más corrientes). Esa superestructura está determinada por las relaciones de producción existentes y contribuye a su mantenimiento y reproducción.

En el estudio  del modo de producción capitalista que Marx efectúa en El Capital utiliza el método de la abstracción. Toma los elementos fundamentales, los desarrolla sin la interferencia de otras variables y posteriormente va incorporando nuevos elementos (por ejemplo, la renta agraria). Constituye así una teoría general abstracta que posteriormente posibilita el conocimiento de la realidad.

En la Introducción a la Crítica de la Economía Política Marx describe el método científico de análisis de la realidad que posteriormente utilizó en El Capital. Dice Marx:

“Los economistas del siglo XVII p. ej., comienzan siempre por el todo viviente, la población, la nación, el Estado, varios Estados, etc., pero terminan siempre por descubrir mediante el análisis, un cierto número de relaciones generales abstractas determinantes, tales como la división del trabajo, el dinero, el valor, etc. Una vez que esos momentos fueron mas o menos fijados y abstraídos, comenzaron (a surgir) los sistemas económicos que se elevaron desde lo simple – trabajo, división del trabajo, necesidad, valor de cambio- hasta el .Estado , el cambio entre las naciones y el mercado mundia1. Este  último es, manifiestamente, el método científico correcto, lo concreto es concreto porque es la síntesis de múltiples determinaciones, por lo tanto, unidad de lo diverso. Aparece en el pensamiento como proceso de síntesis, como resultado, no como punto de partida aunque sea el verdadero punto de partida, y  en consecuencia, el punto de partida de la intuición y de la representación. En el primer camino, la representación plena es volatilizada en una determinación abstracta: en el segundo, 1as determinaciones abstractas conducen a la reproducción de lo concreto por el camino del pensamiento”. (Marx, Karl, ob. cit. p. 21).

En consecuencia, la teoría sobre el modo de producción es “un proceso de síntesis”, una representación abstracta, que permite el acceso a lo concreto. Lo concreto es la formación social estudiada mediante la teoría abstracta del modo de producción. En toda formación social coexisten elementos que se encuentran en distintos modos de producción y esa formación social se define por las categorías del modo de producción que resultan predominantes en ella. El modo de producción no se encuentra en forma pura en una determinada formación social, pero la teoría abstracta nos permite la comprensión de la realidad concreta.

En la teoría general del modo de producción y en particular en la teoría general del modo de producción capitalista la superestructura jurídico-política está determinada por la estructura. (Silvio Frondizi afirmaba que esa determinación en el capitalismo era producto de que este sistema era de férrea necesidad). Si entramos a considerar una formación social veríamos que la superestructura (la ideología, el derecho) en determinados momentos, o en el análisis de corto plazo en la evolución histórica, está condicionando a la estructura. O que muchas veces la superestructura se manifiesta inadecuada para mantener o reproducir las relaciones de producción existentes. (Por Ejemplo el sistema político liberal en las épocas de crisis revolucionarias).

Ello privilegia lo político en el marco de una formación social, de tal forma que de la obra de Gramsci puede extraerse que en su análisis de la realidad la estructura se modifica a través de la superestructura (lo político) y el mismo significado tiene la teoría del partido político para Lenin, o la teoría del foco guerrillero en el pensamiento de Guevara.

En la Introducción a la Crítica de la Economía Política Marx distingue la teoría abstracta y el estudio de la formación social:

“Por otra parte, puede decirse que existen formas de sociedad muy desarrolladas, y sin embargo históricamente inmaduras, en las que se encuentran las formas más elevadas de la economía, p. ej. la cooperación, una división desarrollada del trabajo, etc. sin que exista tipo alguno de dinero, como por ejemplo en el Perú (Marx Karl, ob. cit. p. 29).

Weber elabora su teoría con posterioridad a Marx, en una etapa que se caracteriza por sus desarrollos analíticos, tanto en la teoría social como en las ciencias en general. Se basa en las teorías de pensadores que le precedieron, modificando parcialmente sus criterios en el curso de sus investigaciones. Es notoria la influencia kantiana y en particular de los neokantianos de quienes toma diversos aspectos de su teoría. Influyen en él Rikert, Dilthey, Stamler, Simel, Tonies y Sombart entre otros.

Weber acepta en un principio la división de Rickert entre historia  y ciencias naturales y sociales. Ditlhey distingue entre las ciencias naturales que buscan leyes y causas y los estudios sociales, que buscan relaciones de sentido.

Parte de una teoría de la acción, tomando toda la acción del hombre, solo limitada por el sentido. Pretende definir la sociedad precisando conceptualmente afirmaciones que se habían hecho con anterioridad. Enfrenta las posiciones desde el punto de vista del valor (Rickert) y toma la corriente historicista alemana (Dlithey) eliminando los valores que se impregnan en sus postulaciones.

Elabora la teoría sistemática más completa, después de Marx, tratando de comprender la sociedad occidental.

Para su análisis de la sociedad utiliza los tipos ideales como recurso metodológico  para realizar un análisis lógico a través de la comprensión. Estos tipos ideales se forman mediante un proceso de racionalización y nunca pueden darse empíricamente, pues perderían así su carácter de ideales. Es decir que son una construcción artificial, racional comprensible para el investigador que se utiliza como un instrumento  para entender procesos reales.

En su obra póstuma Economía y Sociedad, nos dice Weber:

“El método científico consistente en la construcción de tipos investiga y expone todas las conexiones de sentido irracionales, afectivamente condicionadas, del comportamiento que influyen en la acción, como “desviaciones” de un desarrollo de la misma “construido” como puramente racional con arreglo a fines. Por ejemplo, para la explicación de un “pánico bursátil” será conveniente fijar primero como se desarrollaría la acción fuera de todo influjo de actos irracionales, para introducir después como “perturbaciones “, aquellos componente irracionales.

“…La construcción de una acción rigurosamente racional con arreglo a fines sirve en estos casos a la sociología – en mérito a su evidente inteligibilidad y, en cuanto racional, de su univocidad – como un tipo (tipo ideal), mediante el cual comprender la acción real, influida por irracionalidades de toda especie (afectos, errores), como una desviación del desarrollo esperado de la acción racional”.

(Weber Max, Economía y Sociedad, F.C.E. Buenos Aires 1964 p. 17).

Explicar  en el concepto de Weber significa captación de la conexión de sentido en que se incluye una acción y comprensión, es la captación interpretativa del sentido o conexión de sentido en los siguientes supuestos:

“a) mentado realmente la acción particular (en la consideración histórica)

“b) mentado en promedio y de modo aproximativo (en la consideración sociológica en masa)

 “c) construido científicamente (por el método tipológico para la elaboración del tipo ideal de un fenómeno frecuente”.

(Weber Max, ob. cit. p. 19”).

Una ley, de acuerdo a lo expuesto, sería determinada posibilidad típica, corroborada por la observación que, dadas determinadas situaciones de hecho, se desarrollan en forma esperada ciertas acciones sociales que resultan comprensibles por sus motivos típicos y por el sentido típico intencionado por los agentes de la acción.

Weber considera que la acción social se orienta por las acciones de otros, ya sean pasadas, presentes o aguardadas como futuras.

                Esta acción social puede ser:

a) racional con respecto a fines.

b) racional con respecto a valores.

c) afectiva.

d) tradicional.

La tipología de acción se corresponde con las diferentes formas de dominación que para Weber son la tradicional, la carismática y la racional.

Si efectuamos una comparación entre la teoría de Marx y Weber podríamos hacer las siguientes observaciones.

Marx elabora una teoría con la que interpreta la realidad. Su objetivo es analizar las transformaciones que sufre esa sociedad, producto de las luchas de clase y contribuir al cambio social. Considera el conjunto de factores que intervienen en el cambio social, concluyendo que es el hombre, en condiciones históricamente dadas el que hace la historia. Si  no se toman en cuenta los distintos niveles de los análisis de Marx, el diferente carácter de sus obras, se puede llegar a graves confusiones en la interpretación de su teoría. Por ejemplo si no se considera que El Capital es fundamentalmente la teoría del modo de producción capitalista y que El 18 Brumario de Luis Bonaparte es el estudio de una formación social, se podría llegar a señalar la contradicción que existe entre una y otra obra, en cuanto al papel de las clases sociales o el de la superestructura jurídico-política, cosa que hace parte de la teoría política que no comprende el significado de su obra.

Frente a Marx, que estudia los conflictos sociales, la generalidad de la sociología ha intentado elaborar teorías que atenúen esos conflictos sociales, o que intente eliminarlos. Ese es el sentido de la obra de Weber .

Como reacción  a lo que considera una explicación unilateral en Marx sobre el surgimiento del capitalismo Weber escribió La Etíca Protestante y el espíritu del capitalismo. Esa reacción se explica por las deformaciones economicistas que la socialdemocracia alemana hacía de la obra de Marx en la época que Weber escribió sus obras, por lo que la polémica de Weber con el marxismo es muchas veces, polémica con los interpretes de Marx. Mientras que para Marx el conflicto social es producto del desarrollo de la lucha de clases que es propio de cada sistema social, para Weber, abordando la realidad a través de los tipos ideales (y no de una teoría general como Marx) la evolución social se manifiesta en las distintas formas de dominación (tradicional, carismática y legal) donde la innovación proviene desde fuera del sistema.

Mientras que para Marx las clases sociales son el sujeto histórico, para Weber la nación  es el sujeto histórico.

La Plata, 1988.

Ficha Nº 1. Cátedra de Teoría Social del Estado. Facultad de Periodismo y Comunicación Social.  UNLP. Año 2003.

Anuncios